Si preguntan, el amor no existe.
Si por amor nos referimos a quedarte anonadada con una persona, en un estado casi ilusorio, donde todo se ve de otro color, donde todo es perfecto y nunca hay problemas... Sí, existe el amor en los primeros dos meses que conocemos a una persona.
Pero si creemos que el amor es apoyo, comprensión, fidelidad y fuerza... Si es luchar con todas las armas contra viento y marea, ir por caminos pedregosos por los que nadie antes anduvo, ir por el subsuelo para solucionar lo que lo demás ven absurdo... Es todo una farsa, un falso concepto del mundo occidental.
Estoy harta de tragarme las películas Disney donde siempre hay un hombre perfecto para una mujer perfecta, donde los problemas se solucionan llamando a un hada que convierte calabazas en carrozas; donde el verdadero amor es capaz de romper una maldición; donde un príncipe besa a su amada (que por cierto está muerta) y la despierta de un sueño eterno (como decía, la convierte en un zombie)...
Estoy harta de buenas palabras, de promesas sin cumplir, de caducos amores eternos, de luchas sin guerreros, de frases hechas y de falsos te quiero.
Harta de la frialdad de un adiós, de la calidez de un último beso, del temblor del abrazo del final... De todo aquello que queremos hacer eterno porque no podemos pensar que ese "amor" tiene fecha de caducidad, de las falsas esperanzas, de cerrar los ojos tan fuerte para no ver la realidad.
Hay que ir quemando sueños, viviendo la vida, luchando con pesadillas, borrando recuerdos, olvidando ilusiones, pisando fuerte y destruyendo palabras. Hay que ir al principio y ver que tiene final, y cuando el final llegue, pensar que habrá otro principio. Hay que reír llorando y besar odiando.
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